11 de Enero 2008

Colas en el supermercado

Tras las Fiestas Navideñas la ciudad vuelve a recobrar su pulso. Vuelven los atascos de tráfico y hay colas por todas partes. Colas de mujeres en los establecimientos de ropa para no perderse el primer día de rebajas. Colas en las tiendas de electrodomésticos para cambiar algún cachibache o aprender cómo funciona. Colas en los cajeros para poder volver a llenar la cartera. Colas en el gimnasio para intentar hacer realidad alguno de los buenos propósitos del año nuevo. Colas en el contenedor de basura del supermercado. ¿Colas en el contenedor de basura del supermercado?. Sí, también. A partir de la hora del cierre de las puertas, una abigarrada humanidad se concentra en el área de contenedores de la gran superficie. Esperan que los empleados del comercio saquen con los toros los grandes contenedores del almacén y los dejen a la intemperie. No les interesan los azules que sólo contienen cartones y embalajes, sino los verdes. Inmigrantes, ancianos, jóvenes sin recursos, descubren sus tesoros. Un joven de tez cetrina va sacando de su interior y reparte entre los demás bolsas de naranjas, paquetes de yogures, bandejas con filetes de ternera, botes de albóndigas… Una anciana desdentada sonríe: las naranjas están intactas y sólo una pieza encajada en la red está podrida. Tampoco le va mal al de los lácticos: áun les faltan dos días para caducar. Y son de coco y bífidus activo. Sus preferidos. Peor suerte tiene el de la carne: la devuelve al contenedor nada más ver su aspecto y sin siquiera mirar la etiqueta. El del bote en conserva sonríe: lo han tirado porque la lata está un poco abollada. Un abuelo de aspecto aseado se disculpa con voz débil ante un mulato que le da una bolsa de pan. “Yo no lo necesito, pero no me gusta que se tiren las cosas que aún son de utilidad“. Tras la Navidad, la vida vuelve a la normalidad.

enviado por Jordi Abayà 2 comentarios

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pedro d.

pedro d. dijo

Hola Jordi, me encanta su reflexión y cómo la extrapola a dos puntos dispares de la realidad, pero, ¿refleja esto la realidad? ¿es el comportamiento humano y la situación social tan excesivamente clasificable?

14 Enero 2008, 22:10

Jordi Abayà dijo

Hola. Me alegro que te guste pedro.

Es evidente que la realidad es extremadamente compleja y que cualquier clasificación, cuando más esquemática y más excesiva es, menos se ajusta a esa realidad.
Creo, sin embargo, que las clasificaciones de brocha gorda, como las caricaturas, con lo injustas que pueden ser a veces, también son interesantes si nos ayudan a darnos cuenta de unos gramos de esa realidad y especialmente si nos ayudan a pensar.

Muchas gracias por tu comentario.

15 Enero 2008, 10:20

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