04 de Julio 2008
Larga vida a "la roja"
A mí no me gusta el fútbol. Lo confieso. Al menos supongo que es así, porque si me gustara no me resultaría incomprensible que alguien se gaste el dinero en ver a 22 millonarios corriendo detrás de un balón. El precio máximo que estoy dispuesto a pagar por ver un partido es que me pongan anuncios en la media parte. Pese a mi ignorancia futbolística, me atraen los grandes eventos balompédicos, tipo Barça-Real Madrid o las competiciones internacionales de importancia. Por supuesto no me he perdido estos días los encuentros de España y he de decir que me lo he pasado realmente muy bien. Ha sido todo un placer ver a unos chavales, de la mayoría de los cuales hace quince días no sabía ni su nombre, luchando juntos con coraje e inteligencia para conseguir la gran meta de sus vidas. No he sido el único en caer hechizado por “la roja”. Estos días he visto a personas de mi alrededor, sin distinción de sexo, edad, raza, ideología y credo, también sentirse orgullosos con una selección nacional que generaba ilusión. Con la victoria y la euforia generalizada mi (mala) conciencia crítica empezó a dar señales de alarma. “El fútbol es utilizado por el poder para que la gente se olvide de sus problemas reales”, me decía la muy ceniza. “Es el opio del pueblo”, “pan y circo”, repetía la pesada. ¡Con lo bien que me lo había pasado con los goles! Es cierto que si hablamos de fútbol no podemos hablar de crisis, le contesté, pero ¿no se merece la gente un momento dulce de vez en cuando?. ¿Hay que estar cada día amargándola con la debacle económica que se nos viene encima?. Claro que no… Hay tiempo para todo y mañana será otro día. Sólo los bobos están todo el día de fiesta. Yo seguiré sin dar un euro por ver fútbol, pero reconozco que es algo más que un deporte, y que a veces no tiene precio lo que hace que la gente sea un poco más feliz. O sea: ¡¡Larga vida a “la roja”!!.
1 comentarios » escribe aquí tu comentario
Laura dijo
Estoy de acuerdo con lo que cuentas. A mí tampoco me gusta el fútbol, pero opino lo mismo que tú. No es malo de vez en cuando darse alegrías de este tipo.
:)
10 Julio 2008, 10:05
escribe tu comentario